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Adolfo Suárez: una carrera meteórica que muy pocos supieron percibir |
Tras la dimisión de Carlos Arias Navarro el presidente de las
Cortes Españolas y del
Consejo del Reino,
Torcuato Fernández Miranda, presentó a
Juan Carlos I tras consensuar con los miembros de esta última institución una terna de candidatos a la presidencia del Gobierno. Dicha terna estaba formada por
Gregorio López Bravo,
Federico Silva Muñoz y
Adolfo Suárez resultando completamente soprendente pues descartaba a los dos candidatos favoritos para suceder a
Arias Navarro que eran
Manuel Fraga y
José María de Areilza. Finalmente,
Juan Carlos I eligió a
Adolfo Suárez nombrándole nuevo Presidente del Gobierno, nombramiento que para muchos que le desdeñaban fue completamente sorprendente pese a la indudable proyección y dinamismo de este quien en pocos años ya había sido gobernador civil de
Segovia, director de
TVE y fundador de la única asociación política con arraigo y representatividad en el seno del Movimiento Nacional: la
Unión del Pueblo Español (UDPE). El 5 de julio de 1976 el nuevo presidente tomó posesión de su cargo ante el Rey y tres días después formó un gobierno en el que destacaba la presencia de
Marcelino Oreja como ministro de
Asuntos Exteriores, de
Rodolfo Martín Villa como ministro de
Gobernación y de
Leopoldo Calvo Sotelo como ministro de
Comercio. Tanto
Manuel Fraga como
José María de Areilza renunciaron a formar parte del gobierno con lo cuál pasaron a la oposición y consumaron la división del Movimiento en dos mitades.
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