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El gobierno de Adolfo Suárez vinculó hábilmente el voto favorable con el regreso de la democracia |
El
15 de diciembre de 1976 tuvo lugar el
Referéndum sobre la Ley para la Reforma Política. Ante dicho referéndum los partidarios del
voto favorable fueron los defensores de la
vía democrática postfranquista representada por la ley sometida a referendo, mientras que los defensores del
voto negativo podían dividirse entre los
partidarios de la
continuidad de la dictadura y los
partidarios de la
oposición antifranquista que rechazaban el
modelo democrático propuesto por el gobierno de
Adolfo Suárez. El
voto en blanco englobaba a los miembros más moderados de la
oposición antifranquista o del
franquismo, que si bien estaban de acuerdo con el
modelo democrático propugnado por
Adolfo Suárez sin embargo no podían votar a favor por su discrepancia con varios aspectos del mismo, mientras que el
voto nulo representaba a los partidarios de la
oposición antifranquista que sin llegar a
votar en contra o
abstenerse expresaban su malestar con la vía democrática postfranquista. Por último la
abstención representaba a aquellos que o bien no se sentían concernidos por el objeto del referéndum manifestando su
apoliticismo o bien a los partidarios de la oposición
antifranquista que querían
deslegitimar el referéndum mediante la abstención, provocando una
baja participación y de este modo el
fracaso de la
vía democrática postfranquista en un
contexto desestabilizador que podría ser propicio para el triunfo de la
vía democrática rupturista.
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La oposición antifranquista boicoteó el referéndum para lograr el triunfo de la vía democrática rupturista |
El
Referéndum sobre la Ley para la Reforma Política representaba la sumisión a la voluntad de los españoles de la continuidad de la hegemonía política del
postfranquismo sobre
España. Conocedor de que se jugaba su futuro el gobierno de
Adolfo Suárez utilizó su
monopolio televisivo para realizar una importante campaña gubernamental en favor de la
Ley para la Reforma Política,
voto favorable a la misma con la
única vía segura para el
regreso de la democracia a España, frente a la
incertidumbre planteada por la
vía rupturista propugnada por la
oposición antifranquista. De la misma forma que había vetado su participación en la elaboración de la ley el gobierno de
Adolfo Suárez también vetó el acceso de la
oposición antifranquista a los medios de comunicación públicos, viéndose relegada su
campaña electoral a las
pintadas en las
paredes callejeras en una absoluta
inferioridad de condiciones que benefició descaradamente a un gobierno avalado por un
contexto internacional caracterizado por la polarización mundial derivada de la
Guerra Fría entre el
bloque capitalista encabezado por
Estados Unidos y la
CEE frente al
bloque comunista encabezado por la
URSS. En este escenario
España desempeñaba una posición estratégica clave y el bloque capitalista apoyaba la
vía democrática postfranquista por su fiabilidad a la hora de mantener la estabilidad y el anclaje del país en el
esquema capitalista occidental, mientras que la
URSS apostaba por la
vía democrática rupturista por su claro potencial desestabilizador capaz de deslizar a
España fuera del
bloque capitalista erigiéndose como un
régimen prosoviético caballo de troya en plena
Europa Occidental. En medio de esta situación la
oposición antifranquista se quedó completamente sola en su denuncia de un referéndum en el que fue claramente reprimida y que se desarrolló en una completa
desigualdad de condiciones, propio de una situación más propia de una
dictadura que de la
democracia que pretendía instalarse.
vinculando hábilmente el
Finalmente con un
censo de
22.644.290 y una
participación del
77,8% los resultados del
Referéndum sobre la Ley para la Reforma Política fueron los siguientes:
OPCIONES
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VOTOS
|
% VOTOS
|
% CENSO
|
Voto
favorable
|
16573180
|
94,17
|
73,19
|
Voto
contrario
|
450102
|
2,56
|
1,99
|
Voto en
blanco
|
523467
|
2,97
|
2,31
|
Voto nulo
|
52823
|
0,3
|
0,23
|
Abstención
|
5044728
|
28,66
|
22,28
|
Voto protesta
|
5621018
|
31,94
|
24,82
|
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El referéndum demostró el fracaso histórico del franquismo |
La
vía democrática postfranquista ganó claramente el
Referéndum sobre la Ley para la Reforma Política contando con el apoyo de tres de cada cuatro españoles, mientras que la
oposición antifranquista experimentó una contundente derrota puesto que la
vía democrática rupturista tan solo logró el apoyo de uno de cada cuatro españoles, registrando el referéndum una participación muy elevada que fue determinante para el triunfo postfranquista. Los partidarios de la continuidad de la dictadura también sufrieron una contundente derrota, pues tras cuarenta años de dictadura apenas sumaron
450.102 votos equivalentes al 2% de los españoles, cifra que manifestaba el fracaso del franquismo cuya supervivencia en el poder sólo fue posible gracias a la coacción y al miedo representando exactamente el mismo apoyo popular que en
1936. Así pues de cara a las inminentes
primeras elecciones democráticas que pondrían fin materialmente a cuarenta años de dictadura el
postfranquismo partía en una muy buena posición para mantener su hegemonía sobre
España, pues contaba con una cómoda mayoría sobre
38 provincias eminentemente
rurales, cuyo
pragmatismo basado en el
rechazo a la dictadura pero también hacia la
oposición antifranquista fue determinante para el regreso de la democracia a España. La
vía rupturista tan sólo logró la victoria en
Guipúzcoa cuyo presidente de la Diputación había sido recientemente asesinado por
ETA y un empate técnico en
Vizcaya siendo las dos únicas provincias de España en las que el
postfranquismo fue desbordado por la
oposición antifranquista conformada por el
nacionalismo moderado, el
nacionalismo radical y el
socialismo que con su triunfo forzaban al gobierno de
Adolfo Suárez a negociar una
solución democrática específica para el
País Vasco basada en el
restablecimiento del
régimen de autogobierno vigente durante la
II República. En realidad la
oposición antifranquista tan sólo podía aspirar a obtener la victoria sobre
trece provincias que fueron aquellas sobre las que el postfranquismo obtuvo un apoyo inferior a la media en el referéndum y que en realidad fueron las mismas zonas que durante la
Guerra Civil se mantuvieron fieles a la
II República, con lo cuál cuarenta años después el mapa de
España seguía siendo el mismo: el
franquismo había fracasado...